sábado, 26 de julio de 2014

La Clonación del Dinosaurio.

Con motivo de cumplirse 10 años de la publicación "La Clonación del Dinosaurio", obra de teatro en cuatro actos (imperdible), me complace compartirla con todos ustedes.
La Clonación del dinosaurio.


domingo, 2 de junio de 2013

El pensamiento complejo, la cuarta cultura y las NBIC.

La globalización impulsó la necesidad de conversión  del pensamiento abstracto en pensamiento complejo. Para Edgar Morín el más conocido de los teóricos de la complejidad, ese pensamiento complejo presenta tres características: debe estar contextualizado para que adquiera sentido, debe ser global, estableciendo relaciones entre el todo y las partes y, debe abarcar lo multidimensional. La complejidad no se agota en el conocimiento, involucra también la formación de una consciencia compleja. El pensamiento abstracto, integrado a la consciencia compleja, constituye un pensamiento complejo contextualizado, global y multidimensional. Resulta imposible en la hora actual comprender a un mundo complejo sin haber alcanzado un nivel complejo de pensamiento. Pensamiento  alcanzable en el ámbito general de una cuarta cultura integrada por las ciencias naturales, las ciencias sociales, las humanidades y el arte. El planteo expuesto resulta coincidente con el viejo anhelo de muchos educadores de llegar a la educación transdisiplinar, una forma de incorporar la vida o el mundo real en el  currículo. Tal vez un caso atípico en el ámbito educativo  lo constituyen los licenciados en biotecnología quienes son innovadores con capacidades adquiridas para integrar  ciencia, tecnología y gestión dando repuestas concretas a distintas necesidades socioeconómicas vinculadas con la salud., la energía, los alimentos y el medio ambiente. Un ejemplo concreto de integración de esa conciencia compleja al pensamiento abstracto para ayudarnos a comprender el mundo actual lo constituyen las tecnologías de convergencia (NBIC). La interacción dinámica entre la nanotecnología, la biotecnología y la informática permiten potenciar el incremento del conocimiento universal para el avance hacia la cognociencia y a una tecnología neurocognitiva. La transdiciplinaridad NBI nos lleva a la formación de una consciencia compleja conducente tanto a una comprensión profunda del ser humano como a una nueva y trascendente revolución tecnológica. Esta integración desemboca finalmente en las denominadas tecnologías de convergencia: NBIC (nanotecnología-biotecnología-informática-cognotecnología). Las iniciales de sus unidades elementales de funcionamiento, el bit en la informática, el átomo en la nanotecnología, la neurona en la tecnología inherente a la neurociencia cognitiva y el gen en la biotecnología, conforman la palabra bang. Esta small bang en el hombre, multiplicado por los 7000 millones de habitantes existentes en la tierra, se constituirá, a partir de la comprensión de como se genera el pensamiento en el circuito neuronal, en la gran explosión del conocimiento en siglo XXI. Un ejemplo interesante sobre la necesidad de educar en el desarrollo del pensamiento complejo para ingresar a una cuarta cultura que nos permita comprender el mundo.
Lecturas complementarias:
Hacia el sueño de la transdisiplinidad y Pensamiento complejo I-II. Cuarta Cultura.
El nuevo big bang: las NBIC.Tecnologías de Convergencia.

sábado, 9 de febrero de 2013

Trasformar la universidad.

Vivimos en una sociedad sobreinfomada, supercomunicada y con un desarrollo científico-tecnológico sin parangón, en la cual irrumpe una explosión de relaciones interpersonales y de saberes cruzados  desde las  redes sociales  fomentando la creatividad.
La universidad indiferente, cada vez fracciona más su conocimiento “universal” en múltiples carreras orientadas al desarrollo de  capacidades  específicas, atomizando el saber y cuyas nuevas orientaciones, por lo general,  no escapan al esquema tradicional.
Es el momento oportuno para  integrar el conocimiento  científico y tecnológico.
El conocimiento tecnológico ya se orienta hacia las denominadas tecnologías de convergencia, NBIC (nanotecnología, biotecnología, tecnologías de la información y cognotecnología), su captación por la universidad debería materializarse en algo como una Licenciatura en Tecnologías de Convergencia o Licenciatura en NBIC.
Las ciencias naturales, las ciencias sociales, las ciencias humanas y el arte, hoy constituyen la denominada “cuarta cultura” su integración  universitaria debería realizarse en algo como una Licenciatura en Cuarta Cultura.
La hora actual requiere de innovadores con capacidades múltiples e integradas tanto para su desarrollo personal como para ubicarse a la vanguardia  de los vertiginosos cambios con eficiencia y eficacia.
Si visualizamos al año 2012 como una inmensa  bolsa a la cual se le  colocan  en su interior  proyectos, sueños, ilusiones, utopías, … Desde la modesta columna semanal de Biotecnología & Nanotecnología al Instante, pondremos  que el 2012 sea el comienzo, el punto de inflexión, de esa renovada universidad. Una utopía, un abismo insalvable para las instituciones conservadoras y tradicionales, un desafío para las universidades líderes y el camino natural para nuevas  universidades sin complicidad con el pasado.   
Alberto L. D'Andrea  

jueves, 12 de enero de 2012

Creatividad: ¿otra forma de locura?

La creatividad, a veces denominada  ingenio, inventiva, originalidad, imaginación, o pensamiento divergente, es la generación de nuevas ideas o conceptos o de nuevas asociaciones entre ideas y conceptos conocidos, capaces de producir soluciones originales.Una forma de medir la creatividad la constituyen  las pruebas de pensamiento divergente. Estas pruebas suelen incluir la generación de una multitud de nuevas y respuestas significativas a las preguntas abiertas.
Se encontró  una correlación entre el pensamiento divergente y los polimorfismos del receptor de dopamina D2 del gen DRD2-TAQ IA. Los puntajes más altos de creatividad se observaron en los portadores del alelo A1. Este resultado está en línea con las investigaciones conducentes a atribuir al  sistema D2 la capacidad de participar en el juego cambiante de atención y flexibilidad de respuesta, componentes importantes del pensamiento divergente. Fredrik Ullén y colaboradores del Stockholm Brain Institute, Karolinska Institutet, Stockholm, Sweden, investigaron la temática y publicaron su trabajo en “Thinking Outside a Less Intact Box: Thalamic Dopamine D2 Receptor Densities Are Negatively Related to Psychometric Creativity in Healthy Individuals” en la revista científica PLoSONE.  Ellos  estudiaron  los genes D2 productores de los receptores de dopamina quienes controlan el pensamiento divergente. Hallaron que la densidad de receptores D2 en el tálamo de la gente creativa con buenos resultados en las pruebas sobre pensamiento divergente era menor a lo esperado tal como ocurre en los individuos con esquizofrenia. El tálamo sirve como centro de control, pues filtra la información antes de llegar a las áreas de la corteza, responsable, entre otras cosas, del conocimiento y el razonamiento.
Menos receptores D2 en el tálamo probablemente ocasionan un menor grado de filtrado de las señales y por lo tanto un mayor flujo de información. Esta abundancia de información no censurada es la chispa necesaria para encender la creatividad. Esto explicaría la causa por la cual la gente muy creativa es capaz de ver las conexiones más insospechadas a la hora de intentar resolver problemas. Los esquizofrénicos comparten con ellos esa habilidad para hacer asociaciones novedosas, pero en su caso el resultado son ideas extrañas y preocupantes. La gente creativa, y quienes padecen de desórdenes psicóticos, por lo general ven el mundo de forma diferente, no están restringidos por los límites convencionales.
En otras palabras, el procesamiento desinhibido debido a una menor cantidad de receptores D2 en el tálamo es lo que le permite "pensar fuera de la caja" a las personas altamente creativas y aquellas que padecen de esquizofrenia. De poetas y locos todos……..
Lecturas complementarias: artículo de Fredrik Ullén y col. , artículo BBC Ciencia

sábado, 24 de diciembre de 2011

Cuarta cultura, arte transgénico y biotecnología

La cuarta cultura establece un punto de encuentro, un diálogo entre los saberes de las ciencias de la vida, las ciencias sociales, las humanidades y el arte.
La especialización extrema nos ha condenado a la no comprensión del mundo. Debemos integrarla con visiones transversales, aceptando el reto de avanzar hacia un pensamiento más complejo.
La ciencia-tecnología líder de la cuarta cultura es la biotecnología. La biotecnología utiliza seres vivos o partes de seres vivos para generar respuestas a las distintas necesidades socioeconómicas. El liderazgo se fundamenta en   sus desarrollos  en el área salud, alimentos, combustibles y medio ambiente, en su protagonismo en la economía con la bioeconomía  y en la arquitectura con la bionanoarquitectura, en su participación en las NBIC (nanotecnología-biotecnología-tecnología de la información y cognotecnología) y  en su incidencia  en el conjunto de aspectos relacionados con el conocimiento humano y la cultura como ser el pensamiento y lenguaje.
La impronta de la biotecnología en el  arte se inicia ceca del año 2000 con una corriente denominada  bioarte. Su objetivo primordial es borrar la línea entre la ciencia y el arte, así como generar interrogantes sobre lo humano y la vida en general transformando los formatos y los conceptos de presentación vigentes. Constituye una nueva forma de crear utilizando a la vida como un nuevo medio comunicación. El ADN, proteínas,  células, tejidos y  organismos se convierten en una inmejorable oportunidad reexplorar diversas maneras de representación y comunicación.
Entre los artistas representativos del bioarte podemos citar, entre otros, a Eduardo Kac, profesor del Instituto de Arte de Chicago, quién realizó su pieza Génesis en la cual creó un gen artístico traduciendo una frase del  Génesis en código Morse, y convirtiendo el código Morse en pares de bases de ADN siguiendo un principio de conversión especialmente desarrollado para este trabajo y a Oron Catts, Ionat Zurr, artistas y científicos, con  su Tissue Culture and Art Project  quienes han generado carnes y pieles alternativas, utilizando material orgánico alimentado en bioreactores; estas creaciones artísticas también tienen la importancia tecnológica relacionada con la  generación a futuro alimentos de tipo alternativo denominados carne in vitro o carne biotecnológica.
En el bioarte  se destacan las obras de “arte transgénico”. En una de ellas se le introducen a ocho bacterias  genes productores de sustancias fluorescentes de distintos colores.  Al esparcirlas artísticamente sobre un medio de cultivo contenido en una placa de petri, cuando crecen forman impresionantes imágenes multicolores fluorescentes, cambiantes en el tiempo por el distinto crecimiento de las colonias bacterianas en el medio de cultivo seleccionado. Las consecutivas fotos obtenidas permiten expresar en imágenes coloreadas   la evolución de los sistemas vivos. 
Se debió  esperar  siglos para un diálogo  integrador entre las ciencias de la vida, las ciencias sociales, las humanidades y el arte. La biotecnología lo está haciendo posible. Es la hora de la cuarta cultura.
Alberto Luis D'Andrea

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